In Animales, Caballo Viejo, El Potrero

¡Canela, Canelita, tú sí que saliste bonita!

canela

Canela, lo más chiquito de “Caballo Viejo” en este año 2018. Nació el 11 de Junio, casi a las 7:00 de la noche, Mariposa, su mamá, pasó muchas horas en trabajo de parto, ella estaba muy confundida, era su primer bebé y la pobre no sabía qué hacer, se escondía, salía del escondite, caminaba un poco, se echaba de nuevo, quería estar acompañada, a diferencia de Nube y Flor, las otras dos vacas, ella no se apartaba de la manada y no desamparaba a Orinoco, quien con su poca paciencia ya empezaba a incomodarse. Los pequeños estaban inquietos, no dejaban a Mariposa echarse tranquila, le pasaban por un lado, por encima, se acercaban a ver qué sucedía y jugaban, revoloteando prácticamente en la cabeza de la pobre y parturienta Mariposa.

La tarde avanzaba y nada que llegaba el becerrito, Mariposa ya daba signos de agotamiento y aún faltaba la mayor parte del trabajo. Ya cuando el sol empezaba a ocultarse, se asomó lo que parecía era la cabeza del becerro. Mariposa se echó al suelo y prácticamente se dejó vencer por el dolor, nosotros estábamos con los nervios de punta sin saber cómo ayudarla, Flor y Orinoco se acercaron a ella y Flor la lamía como para mitigar un poco su dolor, Orinoco parecía preocupado por la situación. No quedó otro remedio que interrumpirles el transcurso natural del parto y Eduardo, mi esposo, al que toda la manada respeta y quiere por sus cuidados y el amor que les profesa, entró al potrero y ayudó a Mariposa a traer al mundo su primer bebé.

Una hembrita y además marroncita como la Canela, ¡que alegría! Mariposa ya se había levantado y ya sintiéndose mamá, se ocupó de su criatura, la limpiaba y estimulaba para que se pusiera de pie. Mariposa estaba muy fatigada, se veía que tenía que hacer pausas para poder atender a la bebé, Eduardo la ayudaba a levantar a Canelita y ella perdía la paciencia cuando la veía desplomarse y es que Canela, nació con una patica muy débil, que fué mejorando con los días hasta normalizarse por completo.

Canelita nos robó el corazón a todos, ha sido el ejemplar más pequeñito que hemos tenido hasta ahora aquí en “Caballo Viejo”. Es una dulzura y su andar es ligero y rítmico como las notas de un Allegro musical. Parece sacada de un cuento, es simplemente hermosa. Su mamá, resultó muy protectora y es muy cómico verla corretear a Polar quien a su vez corretea a Canelita a modo de juego.

mariposa y canela

Tenemos un jardín de infancia en Caballo Viejo y el patio se inunda con la alegría propia de los niños, ellos se separan del resto para explorar y jugar y es tan bonito mirarlos, cual trío de infantes disfrutando juntos.

Al llegar la hora de entrar al potrero, ellos tres, Simón, Juan Solito y Canela, se resagan un poco como queriendo prolongar el tiempo de estar libres, los varones finalmente se rinden y además se apuran para aprovechar los granos dulces que les encantan… pero ¿y Canela?, Canela se queda afuera y al tratar de meterla, echa a correr hacia el lado opuesto, cual niña consentida y tremenda, finalmente entra trotando, no hay apuro y tampoco hay manera de enojarse con ella.

canelita

Share Tweet Pin It +1
Previous PostEl nacimiento de Juan Griego, perdón, Juan Solito, el bebé de "Flor"
Next PostLa mar y el viejo pescador
  1. Yarai
    6 years ago

    Que bueno que nuevamente podemos deleitarnos con las lecturas del blog. Canelita la pequeña consentida hermosa y alegre. Besos y cariños

    1. Hildamar Camejo
      6 years ago

      Gracias yarucha querida!Para mi es un gustazo también reencontrarnos por estos lares. Gracias por tu apoyo de siempre!