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Post de Invitados Especiales: Mis primeros pasos con las Cabras

cabras

Continuando con mis invitados especiales, es un placer para mi introducir un post sobre la cría de cabras, escrito por la persona responsable de mi afecto hacia los animales, su sola presencia me transmite la confianza y la seguridad de acercarme a ellos sin temor, ella me ha enseñado el amor desde ese ángulo, es mi veterinario de cabecera,  a ella le confío la salud y el bienestar de estos bellos seres que han colmado esta etapa de mi vida de historias y anécdotas que contar,  además de una valiosa compañía a toda hora y en todo momento. Espero disfrutes como yo  cada una de sus publicaciones sobre este reino, el de los animales. Te dejo en compañía de Yarai Alvarez.

 

La cría de cabras, como cada unos de los proyectos en los que me he sumergido,  me apasionó, me atrapó, me maravilló, me enseñó y me dejó muchas alegrías y por supuesto también tristezas.

Mi primera cabrita fue Ángel una cabra de raza mininubian, pequeña pero con una personalidad enorme. La compramos en una subasta así que no teníamos mucha información sobre su pasado. Mi primera lección, las cabras son animalitos de rebaños, por lo que no les gusta estar solas. Mientras estábamos afuera con ella nos seguía como un perrito faldero, te seguía a donde fueras.

Tan pronto se sentía sola comenzaba a gritar solicitando compañía. Así fue como luego de un par de días de quejas y lamentos de Ángel, fuimos presurosos a buscarle una compañera. Y es así como llega Luna a nuestras vidas. Una bebé de apenas 2 semanas de nacida aun tomando biberón, hermosa como todo pequeño, juguetona y traviesa y como a todos en casa, también consiguió conquistar el corazón de Ángel. Desde ese momento se hicieron inseparables. Hacían travesuras juntas y a ellas en algunas oportunidades se unía mi hijo menor Luis Antonio.

caprino

La segunda lección luego de tratar de ordeñar a Ángel varias veces y de leche derramada y espalda adolorida por el forcejeo para el ordeño, mi esposo construye una mesa de ordeño para mí, la solución instantánea. Es increíble como un artefacto pueda cambiar y mejorar en un 100 por ciento esta tarea. Así que la lección es: si quieres ordeñar a tus cabras te recomiendo una mesa de ordeño, te facilita la tarea y el tiempo disminuye considerablemente. La mayoría de las cabras lecheras están familiarizadas con estas mesas por lo que no tendrás problemas para que se adapten.

Como la experiencia con Ángel y Luna resultó tan buena, decidimos adquirir más cabras y así aumentar también la cantidad de leche que se necesitaba para la fabricación de queso (un tema que abordaré en otra entrega). Así fueron llegando, primero Noche Buena, luego Mala Crianza y por último Buena Moza.

la cabra

Y por supuesto no podía faltar mi padrote, Ash un animal enorme con porte de artista de televisión que me regaló mi comadre.

Para la próxima entrega les contaré sobre las personalidades y algunas anécdotas con mis cabras.

Yarai Alvarez

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2 Comments

  1. Isida Sanoja
    4 years ago

    Bueno seguire pensando que esto que escriben es un excelente proyecto lleno de mucho Amor por las escritoras. y bueno nuevamente muchas Felicitaciones y sigan adelante ,las quiero mucho ??

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    1. Hildamar Camejo
      4 years ago

      Gracias por tus hermosos deseos! Eres parte de la familia de Caballo Viejo!Tambien te queremos mucho!

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