In Costumbres, Infancia

Un elixir llamado… Café

café

El café, como muchos otros productos atractivos desde el punto de vista económico, tiene muchos defensores y también detractores, pero como mi interés por el café se resume a lo estrictamente social y a su sabor, no voy a ahondar en materias muy rebuscadas, ni a dar opiniones que comprometan mi escasa sabiduría sobre el tema.

Me limito a hablar del café de una forma romántica, independientemente de su origen, de sus mezclas, de su valor económico, en fin, quiero hablar de una simple y sencilla taza de café.

Desde muy pequeña, en mi casa, era costumbre desayunarnos con una taza de café con leche antes de ir a la escuela, durante toda mi vida escolar, ese fue mi desayuno, acompañado en ocasiones de alguna galleta. Por supuesto a mitad de mañana, hacíamos un desayuno más completo en la escuela.

Cuando ya era una jovencita, veía a las personas mayores disfrutar de una buena charla y una tacita de café, me gustaba lo que veía, para mis ojos eso era “Arte”. Me solía parecer muy interesante ver como las personas adultas entablaban sus conversaciones y pasaban largos ratos frente a una taza de café y parecían disfrutarlo.

Me inicié en esto de la conversación amena y el cafecito, con las vecinas de la casa de mi mamá, ellas me dejaban que yo participara y me sintiera muy grande, pero había un detalle, el cafecito negro, como lo tomaban los grandes, no me gustaba. Pero no podía yo quedar mal y cometer el desatino de pedirlo con leche, no ¡por favor!, correría el riesgo que los adultos me juzgaran, podía quedar fuera de su círculo.

Poco a poco fui aprendiendo a tomarlo, algunas veces era tan fuerte, que pasaba todo ese rato de traguito en traguito hasta finalizar, todo con tal de llenar las expectativas de ese distinguido grupo.

Ya un poco mas crecidita, ya con mis propias amistades, seguí con mi interés por tan preciado líquido y entonces me di cuenta que el detalle era muy sencillo, me gustaba mas diluido, “guayoyo”, como decimos en Venezuela al café más suave, y más dulce. Así empecé ya formalmente a disfrutarlo, cada vez más y más, ya me reunía con amigos a tomarnos un café, con mi suegra, con mis compañeros de trabajo, mis comadres, etc.

Hoy en día, una taza de café y una conversación sobre cualquier tema, es uno de mis momentos favoritos del día. Tumbar gobiernos, hacer planes a futuro, algún chiste, alguna preocupación, todo queda perfectamente vaciado en esos minutos de catarsis en los que disfruto, generalmente en buena compañía, de una deliciosa taza de café.

Con el paso del tiempo he aprendido a diferenciar un poco un café de otro y por supuesto tengo mis preferencias, pero aun así, un par de tazas de este maravilloso elixir, una buena compañía y un tema, cualquiera, es el escenario perfecto para disfrutar un buen rato de cada día de mi vida.

Me gusta como ya les he referido en publicaciones anteriores, el sano y enriquecedor ejercicio de agradecer y por supuesto no puedo dejar de agradecerle a todas esas personas cercanas o no a mí, que se han sentado en algún momento o todos los días a compartir un momento tan simple pero que disfruto tanto. Es un instante en el que juegas a acomodar tu mundo y el de los demás, luego se termina el cafecito, cada quien a lo suyo y queda ese saborcito entre dulce y amargo, acompañándote por un rato y además esa sensación bonita que produce haber conversado con alguien… En mi humilde opinión, cada quien debe identificar ese algo que te permite tener un instante de placer, ese momento en el que sin dañar a nadie, te complaces y complaces a otros.

 

le cafe

Dedicado, por supuesto, a esas personas que, como yo, disfrutan una rica taza de café, una charla amena y una buena compañía…

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6 Comments

  1. Siolly Rios
    4 years ago

    Completamente de acuerdo! Para mi es uno de esos simples placeres que tienen el poder de hasta cambiar el día! ❤❤❤

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    1. Hildamar Camejo
      4 years ago

      Mi querida Siolucha, en 44 años han sido muchos los cafe que hemos compartido y serán muchos más, hasta que tengamos que masticarlo, por viejitas, jajajaja.

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  2. isidastamatti@gmail.com
    4 years ago

    Amore nuevamente comparto este bloque porque me encanta leer tu anecdotas y tus historias cargadas de mucho Amor ,hoy dia de la amistad cayo perfecto ,el cafe y mas acompanado de una agradable compania. ,yo especialmente sigo con mi tradicion desde nina a tomarlo con leche jajahaha .Bello como todos los escritos de tu futuro y hermoso libro. ????‍♀️????❤️

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    1. Hildamar Camejo
      4 years ago

      Amore mio! efectivamente este escrito cuadro perfecto para el Día del Amor y la amistad, nada como un cafecito y una buena amiga como tu para disfrutarlo … Feliz Día de San Valentín!

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  3. Yarai Alvarez
    4 years ago

    Que puedo decir. Uno de los momentos favoritos en mi dia. El cafecito con la comadre. Lo disfruto inmensamente. Gracias por todos esos momentos compartidos. Besos y carños.

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    1. Hildamar Camejo
      4 years ago

      Gracias a ti por tu presencia infinita, por dedicarme esos minutos que son una constante pero que a su vez marcan la diferencia de mis días… acuerdate que te deje un cafecito pago! jajajajjajajaja

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