In Familia

La mar y el viejo pescador

la mar

La madrugada indicaba el inicio de la jornada, lo que para otros significaba descanso, para él representaba el momento de ponerse en pie para alistarse. Su eterna compañera también madrugaba para acompañarle, ella era quién con su santa paciencia, le preparaba el café y algo de comer para llevar. Así transcurrió su vida, mejor dicho, la de ellos, todos los días era un buen día para la pesca. Recuerdo perfectamente sus manos, parecían estar acostumbradas al maltrato del agua salada y los anzuelos. Su piel ya no se lastimaba como antes, como cuando era joven, quizás siguiendo el consejo del mar y el sol, había endurecido para protegerse.

Pero su mirada no. Había en su mirada el destello que forma el fósforo en el mar. Una mirada apacible y cristalina, en ocasiones ingenua e infantil. No mucho que ocultar, de sus penas nunca hablaba, por lo menos no que yo recuerde, creo que la mar era su gran psicólogo, solo así podríamos explicar su siempre optimista actitud y su inagotable buen sentido del humor.

La mar, así decía para referirse a ese cuerpo de agua gigante que amó con todas sus fuerzas, al que respetó y dedicó toda su vida y quien en retribución le dió el sustento diario, para él y su familia.

Regresaba cansado, tomaba su baño y ya estaba en la mesa servida, con humildad y amor, su comida. Disfrutaba comer y conversar en la mesa, su conversación era amena y jocosa, le gustaba hablar de cosas sencillas y siempre aderezaba sus cuentos con una que otra bromilla, más de una vez recibía las quejas de sus interlocutores, pero eso no le preocupaba mucho, reía a carcajadas celebrándose a sí mismo el haber logrado su propósito. Tenía sus manos muy conectadas a la palabra, mientras hablaba, aleteaban sin cesar, muy gestual, sus expresiones complementaban muy bien lo que quería decir y eso hacía aún más interesante su charla.

Sencillo y bueno como el pan. No le gustaban las complicaciones, ni las cosas rebuscadas, para que amargarse la vida si la felicidad era tan fácil de lograr. Después de su baño y su plato de comida caliente, lo siguiente era acostarse a reposar en su cama y entre una siesta y otra, algo de televisión.
Aún tenía la costumbre de colocar su mano para recibir un beso como parte del ceremonial para echarnos su bendición, por eso me las aprendí, por eso las respeté y aun las recuerdo tanto.

De complexión fuerte, atlético, bien parecido, como dicen, mi abuelo fue un ser extraordinario. Su mayor fortaleza fue su humildad, su mayor lujo, su familia, su pasatiempo eran los pájaros y los gallos.

Imagino que son las doce de la noche y en aquella casita ya hay movimiento, a las dos de la mañana sale a pescar, es su mundo, lo conoce como la palma de su mano, con buen tiempo y con el favor de Dios habrá buena pesca, puedo imaginarlo batiendo sus manos con dirección al cielo, tratando de explicarle algo a alguien, con su hablar margariteño, sin espacios, una mezcla de impaciencia y alegría, ambas muy contagiosas.

Así debe seguir la vida de mis abuelos, donde quiera que estén, ahora que lo pienso, formaban un buen dúo, ella le dió la felicidad de una numerosa familia de diez hijos y el dedicó su vida entera a ellos. De vez en cuando no había cómo ponerse de acuerdo y la cosa se le ponía difícil, mi abuela perdía la paciencia y lejos de asustar, sus peleas eran siempre graciosas, muy graciosas.

Su legado es invaluable, con su ejemplo nos enseñó cosas imposibles de encontrar en las mejores enciclopedias, su amor por el mar es algo genético que perdurará por muchas generaciones en nuestra sangre y el horizonte será siempre un buen punto de encuentro. ¿Verdad abuelo?

Share Tweet Pin It +1
Previous Post¡Canela, Canelita, tú sí que saliste bonita!
Next PostJuancho el burrito que se convirtió en Rey

16 Comments

  1. Siolly Rios
    1 month ago

    Que hermoso, me hubiera encantado conocerlo. Su amor por el mar y su familia hablan de su grandeza. Regreso a la fuente donde todo está bien, y siente con gusto y amor tus palabras.

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      1 month ago

      Gracias por leerme Siolucha!Te quiero!

      Reply
  2. isidastamatti@gmail.com. Amore voy hacerlas, te quedaron bella en la mesa sbras que ayer hicimos Bolitas de leche con panela no las hacia nuestra abuela Cirita y mama tb , deliciosas,voy a compartirlas contigo ,Gracias Amore
    1 month ago

    Un escrito mas bello que otro. me encanto y sobre todo soy una amante del mar ,bella tu familia tus abuelos ,donde quieran que esten mil bendiciones para ellos 😍❤️😘

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      1 month ago

      Gracias Amore! Se que al igual que a mi familia, tambien te encanta el mar, que bueno saber que lo disfrutaste.TQM

      Reply
  3. Yarai Alvarez
    1 month ago

    Hermoso, casi puedo estar alli en esos momentos. Escuchar y observar a tu abuelito Jose Angel gesticulando sus conversaciones. E imaginar el magestuoso mar.
    Gracias por ese relato. Me gusto mucho.

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      4 weeks ago

      Gracias mi Yarucha querida, a ti particularmente te converso mucho sobre todos ellos… Gracias por seguir mis relatos.

      Reply
  4. LUISA ELENA CAMEJO LAZARDE
    1 month ago

    Prima , yo vivi todo lo que tu relatas, me encantaba hablar con ellos y compartir mucho con mi tio José Angel, me sentia arropada querida el, me mima siempre me preguntaba que queria, me paseaba en su lancha Migdalia por toda la costa de Puerto Cabello , siempre me tenia mis jobos la india….. un sin fin de cosas que no me vienen a la memoria. Precioso relato , siempre veo tus reportaje y recetas. un abrazote familia.

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      4 weeks ago

      Gracias Prima bella, tu debes tener muchas mas vivencias porque lo conociste mas joven aun, pero mi memoria esta llena de recuerdos muy dulces en compañia de ellos…

      Reply
  5. RAFAEL TINEO
    1 month ago

    Prima en tus relatos viajo en el tiempo y recuerdo a mis abuelos con sus cosas jajaja muchos recuerdos de mi infancia sacaste unas cuantas lágrimas, cosa que no es muy difícil en mi, jajaja mamá dice que eso lo heredé de mi abuelo y tambien eso de manotear cuando hablo jajajaja gracias por compartir esos hermosos recuerdos un abrazo gigante!

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      4 weeks ago

      Hola primito! gracias por leerme y por compartirme tus sentimientos ademas. Te mando un fuerte abrazo. Nuestros abuelos seran siempre un vinculo inquebrantable y muy importante entre nosotros. TQM

      Reply
  6. Edduin Marcano
    4 weeks ago

    Hola… Hikdamar.

    Reply
    1. migdalia camejo
      4 weeks ago

      BUENO HILDA ESTABA ESPERANDO SENTARME CON TRANQUILIDAD PARA DARTE INFINITAS GRACIAS POR ESE RELATO , QUE BELLO, TIENES ESA MANERA DE CONTAR ESA VIVENCIAS QUE TENEMOS GUARDADAS MUY DENTRO DE CADA UNO DE NOSOTROS GRACIAS POR RECORDAR ASÍ A TUS ABUELOS GRACIAS POR ESOS SENTIMIENTOS TAN LINDOS QUE EXPRESAS EN CASA UNA DE TUS HISTORIAS , TAMBIÉN, MUCHAS, MUCHAS GRACIAS POR HABERME HECHO LLORAR TANTO TQM

      Reply
      1. Hildamar Camejo
        3 weeks ago

        Querida Tia, me conmueve mucho que hayas llorado, son recuerdos muy hermosos de épocas muy felices. Ellos nutrieron nuestra infancia de cuidados, amor y mucha enseñanza. Sus lecciones quedaran para siempre atesoradas. Muy agradecida con Dios por mi familia y mis seres queridos, pero mas aún por mis ancestros, que guiaron nuestras vidas por senderos de bondad, felicidad y alegrias! Te quiero muchisimo, bendición!

        Reply
    2. Hildamar Camejo
      3 weeks ago

      Hola Tio querido!!TQM

      Reply
  7. Andreina Camejo
    4 weeks ago

    Hola Hildamar, no estoy segura si llegamos a conocernos, la verdad conocí muchos primos algo mayores que yo hace algunos años, pero vi la imagen y no pude pensar en nadie mas que mi abuelo Luis Beltran Camejo. Al leer el texto entendí, que debe ser alguno de los hermanos de mi abuelo que vivió su vida en Juan Griego, pues allá estaban mi Tía Agua Santa y mi Tía Chica, a quienes recuerdo perfectamente bien.
    Gracias por escribir tan lindas palabras, que en definitiva son estampa de quienes eran ellos como familia. Mi abuelo Luis, tenia esa misma picardia a la hora de hablar, encontraba felicidad en cosas muy sencillas, y aunque cambio el mar por un terreno lleno de arboles frutales para cultivar, dejo la misma huella en mi, que el tuyo ha de haber dejado en ustedes.
    Un abrazo desde esta otro lado del globo, el sur es ahora mi nuevo hogar, pero se que las memorias y recuerdos de esos buenos años, me acompañaran en cualquier lugar.

    Reply
    1. Hildamar Camejo
      3 weeks ago

      Hola Andreina, es un gusto para mi conseguirme con este mensaje. Mi Abuelo, Jose Angel, vivió desde que tuve uso de razón en Puerto Cabello, se fue de Juan Griego desde muy joven pero nunca dejo de ir a compartir con la familia. Cada año iba a pasar una temporada después de Navidad. Tuvimos mis hermanos y yo el privilegio de conocerlos y disfrutarlos a todos cuando eramos ninos. De tu abuelito, mi tio Luis, guardo hermosos recuerdos. Iba con frecuencia a visitarnos a Maracay y pasaba unos dias con nosotros, me encantaba su manera de hablar, tenia muchos cuentos, siempre alguna anécdota del camino y nos actualizaba en cuanto a las cosas de la familia, lo queria mucho … Ellos nos han dejado un hermoso legado y es muy gratificante hacer memoria de esos momentos y es inevitable sonreir al recordarlos. Un abrazo Andreina, ha sido un inmenso placer!

      Reply

Leave a Reply